Invierno.

“Parece que cada vez el invierno empieza más tarde”. Era principios de enero. Sacó el abrigo del armario y se lo probó. Tenía los codos desgastados, así que pensó en coserlos un poco.

Metió las manos en los bolsillos.

En el derecho encontró un billete de cinco euros.

En el izquierdo, el recordatorio del funeral de su tío.

Anuncios
Estándar

Todo.

Un billete de tren, un marco de fotos, unas zapatillas, una botella de vino, una pistola de agua, un sobre lleno de fotos, dos entradas para un festival de música, un perro de peluche, un póster, un coche seminuevo, una autocaravana, una nariz de payaso, seis botellas de cerveza, la nevera donde encontré esas seis botellas de cerveza, Julián (el perro), seis cajas de chinchetas de colores, diez mil euros, gomas de borrar con forma de helado, un apartamento en la playa. Y una carta.

Te fuiste, y eso fue lo único que me dejaste.

Estándar

Nos fumigan.

– Nos fumigan.
– ¿Perdona?
– Ves esas nubes largas en el cielo? Eso es que nos fumigan. Nos esterilizan y nos envenenan y nos lavan el cerebro para convertirnos a todos en zombies. Dejan las partículas en el aire y van cayendo poco a poco. Plic, plic, plic. Como un gota a gota, sin descanso, hasta que nos tengan a todos.
– Yo creía que era la condensación del aire cuando un avión pasaba por una zona con una presión muy baja. Que el aire al entrar en las turbinas de los aviones cambiaba su presión, lo que provocaba esas estelas de vapor.
– No, qué va. Es que nos fumigan.

Estándar

El amigo invisible de Tom Hanks.

Seguro que esta no la sabíais. Tom Hanks incluye al final de todos sus contratos una cláusula según la cual Johnson Palin, su amigo invisible desde los 4 años, debe aparecer en todas las escenas de todas y cada una de sus películas. Está en Big, en la isla de Náufrago y en Toy Story, en la que Tom Hanks pone la voz al vaquero Woody, y donde se creo una versión en 3D de su amigo invisible que aparece en todas las escenas. Fijaos en Forrest Gump: toda la gente que lo acompaña en el banco esperando el autobús se sienta a su derecha, nunca a su izquierda, pues es el Sr. Palin quien ocupa ese sitio.

Estándar

Risas enlatadas.

De pequeño, al ver la televisión y escuchar las risas de fondo en las comedias norteamericanas, llegué a pensar que todas las teles tenían un micrófono por el que se escuchaba todo lo que decíamos. No solo las risas, sino los “pásame la sal”, o “dónde está la niña que a estas horas aún no ha llegado”. Me aterraba pensar que pudiera interrumpir a mis personajes favoritos con mis tonterías de niño de 5 años. Por eso obligaba siempre a mi familia a mantener un silencio sepulcral durante el capítulo del día de Alf. Menos con las risas. Las risas estaban siempre permitidas.

Estándar

Planeta rojo.

Dio unos cuantos pasos más sobre el polvo rojizo hasta alcanzar el punto más alto de aquella colina. Se sentó, mirando a través de su traje de astronauta el horizonte del nuevo planeta rojo. Parece mentira, pensó, que un día esto fuera la Tierra.

Estándar